Doble derrota de los infantiles masculinos

2ª División: Santo 47 – Calasancias 86

Duelo entre el primer y segundo clasificado del grupo, nuestro equipo se veía mermado por bajas de última hora por diferentes motivos, de Dani y Roque, pero con el debut de un nuevo santo, Petis, que se ha incorporado recientemente a nuestro equipo. Empezaba el partido con un Calasancias, superior físicamente, muy acertado y aprovechando las primeras imprecisiones marcaba las primeras diferencias que rápidamente superaron los 10 puntos. A partir de ahí el Santo fue apareciendo de forma intermitente, con algunas acciones ofensivas colectivas bien trenzadas, aunque la fragilidad defensiva nos castigaba con canastas de alto porcentaje por parte del rival. De este modo, nos fuimos al descanso ya con una ventaja difícil de recuperar.

En la segunda mitad el partido tomó velocidad de crucero, y aunque el Santo tuvo buenos minutos, poco a poco el rival fue estirando la diferencia, consiguiendo quizá una diferencia excesiva para el trabajo realizado por el equipo, donde la excesiva pasividad defensiva permitió recibir la anotación más alta en lo que va de temporada. Queda un partido para finalizar la primera fase, en Santa María del Mar.

3ª División: Esclavas 62 – Santo 25

Inicio de la segunda vuelta para el equipo de tercera, que acumulaba varias bajas en sus filas, frente a uno de los equipos más fuertes de la competición. No le perdió la cara al partido, consiguiendo competir durante la primera mitad, sin embargo la debilidad en el rebote defensivo y el mal balance permitía a los rivales distanciarse poco a poco. El Santo endurecía el encuentro intentando evitar que el rival pisara la zona con una mejor defensa en los ataques posicionales pero no conseguía parar los contraataques rivales que se traducían en un aumento progresivo de la diferencia en el marcador.

Destacar que, a pesar de la diferencia, se ha observado una mejoría en la fluidez ofensiva, con una buena circulación de balón y una mejor toma de decisiones en ataque, y que tan sólo la falta de acierto cara al aro evitó un partido más disputado.