El cadete consigue su cuarta victoria ante su inmediato perseguidor.

Santo Domingo Betanzos 58 – Seis do Nadal 40

Tras el cambio de fecha de común acuerdo entre ambas escuadras para disputar el partido, se dieron cita ambos equipos en la mañana del domingo en el municipal. Para la ocasión, reforzadon al equipo Jose Batalla del infantil y Anton y Pedro del cadete zonal.

Comenzó mal, muy mal el Santo, con los mismos defectos que en Lugo la semana pasada. El hecho de jugar en casa y la menor diferencia física entre ambos equipos propició que el Santo pudiese mantenerse vivo en el encuentro a pesar de una alarmante falta de intensidad, concentración y criterio en ambos aros. El juego visitante no tenía mayor problema para anotar o al menos conseguir tiros cómodos ante una defensa que simplemente los perseguía sin mas intención. Esta semidefensa, cómo no, hizo que nos cargáramos de faltas. La decoración empeoró con la lesión de Pablo Ferrer tras un golpe fortuito, que ya le impediría disputar lo que restaba del encuentro y nos dejaba sin un buen aporte defensivo en el perímetro.

El primer cuarto transcurrió con un continuo carrusel de acciones visitantes que, por fortuna para nosotros, no acabaron en canasta, y otro carrusel de fallos por nuestra parte, faltas personales y balones perdidos. 11-16 y muy mala pinta, más que por el resultado, por las sensaciones.

En el segundo cuarto, y más por demérito rival que por mérito nuestro (los olívicos solo anotaron 6 puntos) conseguimos igualar la contienda. La defensa zonal visitante daba problemas a los nuestros, más todavía de los que ya traíamos puestos de casa.

Todo cambió en la segunda parte. La salida de los nuestros fue fulgurante y un par de acciones de pundonor de Juan sirvieron de acicate para que los demás aumentaran el diapasón defensivo, sembrando el desconcierto en las filas visitantes que rápidamente pidieron tiempo muerto para parar la estirada local.

No fue así.  Elevar el ritmo del partido llevo a los visitantes a cometer más fallos y nuestro día negado desde el perímetro evitó que nos fuésemos de mas en el marcador. La presión rival parecía que podía mantener a los vigueses en el partido, pero un par de acciones de lucha y recuperación de los nuestros hicieron mucho daño a la moral visitante. Nos iríamos al acto definitivo con una ligera ventaja, 8 puntos, 37 a 29, pero con mucho más ánimo y ambición.

Ambición que se mostraría en el último cuarto, donde ya la zona visitante no fue problema para nuestro ataque, y las prisas jugaron malas pasadas a los vigueses, cometiendo precipitaciones que nos llevarían a rápidas contras y meterlos en bonus, un dato definitivo para el desarrollo del encuentro. Así, con una anotación más alta que en el resto de cuartos, 21 puntos, llegaríamos al marcador definitivo. 58 a 40.

En lo negativo, la lesión de Pablo Ferrer y las molestias de Juan al final del encuentro, así como la preocupante “ausencia” durante los dos primeros cuartos. En el plano positivo, la excepcional entrega y trabajo colectivo del conjunto en la segunda mitad, mostrando el camino a seguir.

Próximo partido, reto supremo ante el líder en su casa, sábado a las 16:00

Parciales 11-16,10-6,16-7,21-11