El cadete es superado por Narón.

No se pudo reeditar la machada de hace unos meses cuando el Santo privaba a Naron del ascenso directo (Por entonces bajo la denominación de CB Ferrol) en una noche mágica en el municipal. Con la lección bien aprendida, Narón se presentó en el municipal dispuesto a finiquitar a su némesis por la vía rápida, y así fue.

Un parcial de 3 a 27 dejaba bien a las claras quien estaba en el partido y quien no. Con pasmosa facilidad y ante un Santo por veces atenazado y por veces aterrorizado, los visitantes lograban canasta en todos y cada uno de sus lances, mientras los Santos no llegaban a anotar en casi ninguno. Este proverbial acierto, facilitado por una inoperancia defensiva sumarísima, allanó el camino a los Naroneses, que además, demostraban por qué son líderes de la competición

Subsanados sus problemas en el poste bajo que el año pasado tan bien pudo aprovechar el Santo, Narón no tenía fisuras para un equipo que iba a una marcha menos y se proyectaba a un ritmo de 130 puntos al final del encuentro, un ritmo de escándalo.

Sólo los problemas de faltas del base rival dieron un respiro a los nuestros que conseguirían adecentar el marcador en el segundo cuarto, aproximandose a la barrera de los 10 puntos.

Pero el tercer cuarto fue un paseo militar para Narón, que jugueteó con los nuestros a voluntad. Abriendo diferencias próximas a los 30 puntos, el santo era un saco en los puños de un boxeador, y deambulaba por la pista totalmente noqueado. Ni los cambios, ni las soluciones propuestas desde el banquillos servían para nada.

No obstante, quedaba una baza por jugar, que era la ambiental. La grada comenzó a apretar y los nuestros con más corazón que cabeza, decidieron morir con honor lanzándose a una suicida remontada. Contrapronóstico, a Naron se le encogió la mano y sólo nuestra nulidad en ataque no hacía que la diferencia se recortase, puesto que los visitantes comenzaron a perder balones y no producir en sus ataques. Triples postreros de Sergio por dos ocasiones y Pedro Vidal en otras 3 metieron el miedo en el cuerpo a Narón, que acabó pidiendo la hora y venciendo por 9 puntos una contienda en la que hay que reconocer, fue superior, pero que al menos, no dejó hundido moralmente al Santo de cara al dificilísimo choque del sábado en Coruña frente a Sant-Yago, otro de los equipos del grupo noble de la clasificación.

El marcador final, 52 a 61, la cuarta derrota del santo que sigue en balance positivo, 5-4.