Los infantiles caen en las semis de la copa

Dominicos 05 – Santo Domingo 74-58

El equipo infantil masculino, tras un mes sin competir (finalizamos la liga con jornada de descanso y en Copa pasamos a cuartos directamente y en dicho partido no se presentó el rival), se encontraba en la final a cuatro de la Copa Primavera, enfrentándose a un equipo que venía de la fase de ascenso, con una plantilla de segundo año al completo y con una clara superioridad física sobre nuestros chicos.

Lejos de amedrentarse, el Santo salió con buen ritmo, y aunque tenía problemas para contener al rival en el juego posicional, la agresividad en las líneas de pase nos permitía conseguir canastas fáciles. Pronto empezaríamos a marcar las primeras diferencias que llegaron a ser de 7 puntos  a nuestro favor, recortadas en último instante con una canasta al final del primer cuarto (17-22).

En el segundo cuarto nos atascamos en ataque, empezamos a olvidarnos de pasar el balón y querer resolver en situaciones de 1×1 central o tiros exteriores que escasamente entraban por lo que poco a poco el rival fue enjugando la diferencia hasta empatar al descanso. Se avecinaba un pequeño nubarrón para la segunda parte con la tercera falta de Iago antes de finalizar el cuarto. Empate a 32.

En la reanudación el equipo rival ajustó a una defensa zonal 1-3-1, generando numerosos contraataques gracias a su dominio del rebote y empezó a estirar la diferencia. Nuestro equipo conseguía anotar en transiciones rápidas especialmente desde la presión al balón. Aún así, la diferencia se iba ya a 16 puntos (60-44)

En el último cuarto un parcial de 6-0 dejaba casi noqueado al Santo, que, sin embargo, sacó su orgullo y, dejándose la piel, consiguió apretar ligeramente el marcador, no tirando la toalla en ningún momento y obligando a su rival a emplearse a fondo hasta el final, con un marcador definitivo de 74-58.

Por parte del Santo participaron: Roberto, Brais (4), Roque (27), Fernando, Carlos, Iago (4), Luis (4), Luca (5), Kerling (12), Daniel, Antón (2) y Joel.

Finaliza así la competición con un sabor agridulce, aunque hay que quedarse con la progresión de los chicos a lo largo del año y no tanto con el resultado.