PELETEIRO 75 – SANTO B 61. Un mal segundo cuarto condena al filial.

Primer partido de la segunda vuelta de la fase norte, frente al que posiblemente sea uno de los candidatos al ascenso esta temporada. Llegaba el Santo con alguna baja y corto de rotación interior por motivos laborales. Peleteiro contaba la baja importante de Fernando Vicario.

Empezó el partido con ritmo anotador por parte de ambos, el Santo buscando un juego rápido y alegre y el rival aprovechando su mayor experiencia en el juego estático. En esa lucha de estilos salió ganando el Santo hasta el final del primer cuarto, donde un apagón ofensivo permitió al equipo local mandar al final del mismo (19-15).

El segundo cuarto fue clave para el devenir del encuentro. Peleteiro empezó a castigar al equipo visitante en su rotación, con mucho acierto desde el perímetro con tiros liberados en parte por la pasividad defensiva del Santo, en parte por el buen juego dentro-fuera del conjunto santiagués. El Santo además no encontraba el camino al aro salvo acciones puntuales y la diferencia se fue hasta los 15 puntos al descanso, 43-28.

En el tercer cuarto fue especialmente trabajo, el Santo anotaba con cuentagotas y, aunque mejoró en la defensa, cada error nuestro era castigado para mantener la ventaja o incluso aumentarla, como así fue finalizado el mismo, 58-40.

El Santo no bajó los brazos, y a pesar de la diferencia, pegó un último arreón a base de buenas defensas y recortó ligeramente la diferencia, aunque el esfuerzo por intentar meterse dentro llevaba a ciertas precipitaciones que se traducían en transiciones rápidas del rival que le servía para administrar la diferencia, unos últimos minutos en los que el equipo local siguió sin relajarse ni regalar nada vio como el Santo volvía a tener acierto desde el perímetro para terminar ganando la segunda mitad con el marcador final de 75-61.

Partido difícil, nuestro filial sigue sin conocer la victoria a pesar de competir y no irse de los partidos, esperemos que en el siguiente compromiso, frente a Arteixo, puedan brindar la primera victoria a la afición y premiar así el esfuerzo de toda la semana.