Santo Domingo Betanzos 72 – Santa Maria del Mar 57

Primer encuentro de la segunda vuelta de la liga junior masculino.

Disputado el sábado a las 12 de la mañana, contra nuestro inmediato perseguidor en la clasificación, que sólo había perdido contra nosotros y el líder del grupo, costa Artabra. Para el encuentro el Santo contaba con las bajas de Jaguer, Javi Casal, Jose de Vierna y Nacho, lo que nos obligó a tirar de un cadete, Antón.

El Santo mostró una mala puesta en escena, parecida a la mostrada el pasado fin de semana. Los colegiales, viento a favor tras encadenar varias victorias en canchas difíciles, traían aprendida la lección y contaban con jugadores recuperados con respecto a la ida. Así las cosas, el santo se estrellaba contra la defensa visitante, concediendo rápidas contras que acababan en canasta y viviendo a base de individualidades. El ataque colegial encontraba fisuras en una defensa local insolidaria, perezosa e indolente.  Con esta decoración el Santo se iría al fin de un ignominioso primer cuarto 4 abajo , 20-24

Estaban por llegar los peores momentos del Santo que en el segundo cuarto aún tiraría más por la borda el partido, con ataques de poco más de 4 segundos, individualidades y regalos en defensa que permitían a los visitantes, centrados en su trabajo, escaparse a una máxima diferencia de 9 puntos, 20-29 en el minuto 3 del segundo cuarto.  No obstante, el cansancio en los visitantes también hacía mella y el Santo, más por desmerecimiento visitante que mérito propio, conseguía llevarse el cuarto por un punto, 17-16.

La vuelta de vestuarios traería un partido más trabado y bronco, facilitado por la designación de un sólo arbitro para la contienda. No obstante, ambas escuadras mostraron una deportividad exquisita en los momentos más duros del encuentro, que hizo que los nervios no se apoderasen del juego. El santo apretaría más en defensa y con algo de acierto de perímetro y unos minutos de inspiración ofensiva de Marcos y Pablo Sanjurjo abría una pequeña brecha en el marcador (+5, minuto 27 de partido), que mantendría hasta el inicio del corte definitivo, que empezaba con 53-49 en el electrónico.

Un pequeño break que fue la puntilla que acabaría por vencer la férrea resistencia colegial, que se quedaría en en su menor anotación en un cuarto de todo el partido (8 puntos) mientras el Santo abría brecha para hacerse con el partido. Finalmente, el 19-8 de parcial de este cuarto dejaría la máxima diferencia del partido para los nuestros, que se hacían así con un deslucido encuentro donde lo mejor fue el resultado. El Santo no volverá a jugar hasta el 14-15, precisamente contra el líder de la competición.

EKn-r8gW4AUxAIO